La cocina al vacío, una cuestión de gusto
La cocina al vacío, una cuestión de gustos.
La cocina al vacío se ha venido desarrollando desde hace cuarenta años. Las primeras experiencias aplicadas al foie gras permitieron reducir de forma considerable la pérdida de peso del producto tras su cocción, preservando intactas sus cualidades organolépticas.
Hoy en día, la cocina al vacío es; accesible, económica y sencilla.
Modo de preparación;
- El producto frío es envasado al vacío en porciones individuales mediante una máquina de campana.
- La cocción se realiza en un horno combinado de vapor o con un calentador de inmersión,
- La temperatura de cocción en el interior se controla mediante una sonda térmica,
- El vacío de una bolsa perforada se conserva gracias a espuma autoadhesiva,
- Seguidamente, el producto se sirve o refrigera de nuevo en una célula de enfriamiento,
- La conservación de productos cocinados durante varios días ya es posible.
En el momento del pedido, el plato se regenera rápidamente:
un plato decorado y presentado, para el disfrute gustativo de los comensales